Gustavo
Uruguay
Paraíso y tranquilidad
El lugar es paradisíaco. La amabilidad de Gregorio y su Sra. es destacable. Por la mañana Gregorio recogía tomates de su huerta y terminabamos nuestros desayunos degustando los tomates cortados en rodajas con un chorrito de aceite. El último día la Sra. tuvo la gentileza de darnos a probar canolis hechos por ella (una delicia). Más allá que nos ayudaron como era mejor conocer Amalfi, Positano, etc.








